22 de diciembre de 2009

Botswana

Conforme nos vamos acercando al sur, parece que África se hace más "civilizada", en el sentido de desarrollo, infraestructuras, transportes, funcionamiento del país, "normalidad". No sabemos si es la latitud, la historia, el colonialismo o qué, suponemos que Mozambique nos dará más pistas. En cualquier caso, ya lo intuíamos en Zambia, pero allí todavía encontramos grandes contrastes entre el campo y la ciudad; y Zimbabwe es un caso especial, gracias a Mugabe. Pero en Botswana se confirma, lo cual resulta genial para sus habitantes y en buena medida también para el ya baqueteado viajero que viene del norte. Pero esa civilización a los "cuenta-blogs" les roba esas situaciones tragicómicas africanas que tanta munición aportan para el anecdotario. De Botswana podemos relatar las maravillosas puestas de sol, los paisajes interminables, los estupendos parques en donde hemos visto montones de animales (elefantes -120.000-, cebras, hipopótamos, jirafas, ñus, algún que otro felino, avestruces, aves mil, etc.), pero son experiencias para verlas y vivirlas..., o para que las cuente alguien que sepa hacerlo sin dormir al lector.

11 de diciembre de 2009

Zimbabwe

El comprensivo lector sabrá perdonar si nuevamente utilizamos ese manido topicazo, tan usado por estos lares, pero es que es verdad: Zimbabwe es un país de contrastes.

La criminal presidencia del demente y ya anciano (86 años) Robert Mugabe ha convertido a este rico país, otrora el granero de África del sur, en uno de los más pobres del continente y en un estado fallido, en el que nada funciona y que, el que puede, abandona. La "reforma" agraria que ha hecho improductivas las granjas al quitárselas a los granjeros blancos y ponerlas en manos de políticos o gentes sin conocimientos o voluntad de explotarlas, las elecciones robadas a la oposición, la apropiación de negocios por los acólitos de Mugabe, el destrozo de mercados populares en las ciudades para desplazar a la gente a los pueblos, la tortura y asesinato sistemáticos, la absoluta negligencia económica, las epidemias de cólera, etc. han machacado el país, sensiblemente más pobre ahora que el día de su independencia. Llama especialmente la atención la hiperinflación, que acabó con todos los ahorros de la gente y con lo poco que quedaba de la economía.

1 de diciembre de 2009

Zambia, ¿otra África?

Llegamos a Zambia

Después de la locura de Kinshasa (anteriormente llamada "la belle" y ahora, con cierta sorna pero mucho realismo, "la poubelle" o "cubo de la basura"), aunque amortiguado por el paso por la tranquila y relajada Lubumbashi, la entrada en Zambia nos pareció un remanso de paz, orden, limpieza y civilización. Nos hizo pensar que entrábamos en "otra África", más desarrollada, más occidentalizada, más urbana, anglófona, donde el transporte funciona... En parte es así, pero las zonas rurales, con su pobreza, sus chozas, su agricultura de subsistencia, sus tradiciones (por ejemplo, la tan arraigada tradición de meter a 300 en un minibús), etc., te devuelve al África que conocíamos.


Y no tendría que ser así. Cuando Zambia se independizó en 1964 era el segundo país más rico de África, tras Sudáfrica. Desgraciadamente su primer presidente, Kenneth Kaunda, montó un estado socialista con partido único, nacionalizó todo lo nacionalizable, incluyendo sus importantes minas de cobre, implantó controles al tipo de cambio y levantó barreras arancelarias. Los donantes de ayuda externa no sólo se lo permitieron sino que, cuando el precio del cobre bajó en 1974, aumentaron las ayudas, tapando con dinero todos los problemas que no se habían gestionado anteriormente. Cuando tras 27 años en el poder KK perdió las primeras elecciones que convocó, Zambia era un país más pobre que cuando lo tomó, a pesar del cobre y de toda la ayuda recibida. Lo malo es que después llegó Chiluba y con él la corrupción, que dejaron al país temblando. Sin embargo, la ayuda externa todavía siguió llegando, confirmando aquello que los críticos de ésta dicen sobre que "es una transferencia de riqueza de los pobres en los países ricos a los ricos en los países pobres".