18 de mayo de 2009

Gambia

"Gambia no problem", o, cuando se dan cuenta de donde eres (pues por aquí viene mucho turista español), "Gambia, no pasa nada". La verdad es que si no fuera por los pelmas de las playas y de los mercados, al acecho de turistas crédulos o despistados, Gambia es bueno, bonito, barato.

Todo es relativo, claro; lo dicho vale cuando lo comparas con la vecina Senegal, caótica y (sobre todo, en sitios como Dakar) sucia. A su lado, en Gambia hay servicio de recogida de basuras, las calles y carreteras son un poco más civilizadas y, en general parece que, por lo menos desde el punto de vista de un recién llegado, el país funciona mejor. Sera porque es mas pequeño (el menor de África), aunque eso le debería crear otro tipo de problemas; o tal vez sea porque tienen una especie de dictadura (o dictablanda), cuyo jefe se ha empeñado en hacer de Gambia un destino turístico. En cualquier caso, si sigo por ese camino me meto en aguas procelosas (nacionalismos, dictaduras), o sea que mejor lo dejo.

Ademas hablan inglés, pues los británicos estuvieron por aquí unos cuantos añitos. Después de masacrar el francés durante unas semanas, el poder hablar en inglés ha sido un respiro para nosotros y para los oídos de los que nos rodean.

Ah, la lucha senegalesa!

Gracias a todos por vuestros comentarios, privados y en el blog. Lo que mas curiosidad ha despertado y lo mas solicitado ha sido la foto de Hugo en el R21, pero ey, que era yo la que iba entre el y estas grandes mamas africanas, ni sonyar con llegar hasta el bolsillo para alcanzar la camara. Donde si pude por ir de pie, fue en esta furgoneta de habitualmente 9 plazas, donde en Senegal meten a 25, mas los que van arriba.

Pero aquel viaje no se repetira. Y Hugo no lo conto todo. Los frenazos que pegabamos cuando nos salian al paso esos dromedarios a los que el coche no llegaba ni a la rodilla, el terror de que no
s alcanzase un escupitazo de los que nuestros companyeros de delante lanzaban por la ventana, los c-u-a-t-r-o moviles que la senyora a mi lado saco del bolso para finalmente pedir uno prestado porque no tenia saldo en ninguno de ellos, las dos veces que paramos en mitad de la nada para que todos saliesen, se lavasen, y rezasen tirados sobre la arena en direccion a la meca, las botellas de cristal que tiraban por las ventanas, como si solo fuese a nosotros a los que nos ha tocado parar por pinchazos...

En Senegal han cambiado muchas cosas. A pesar de ser tambien musulmanes no se tapan tanto. Las senegalesas son muy guapas pero no hay peligro, basta con dejar a Hugo observarlas un minuto largo sin pestanyear, para que en algun momento vea surgir un hermoso escupitajo entre sus dientes, y solucionado. Y es que nuestro ojo y nosotros podremos hacernos a muchas cosas, a su color de piel, sus ropas coloridas, sus imaginativas pelucas, la falta de aceras, la suciedad reinante, la vivacidad de sus mercados, sus exquisitas comidas, su decrepito parque de coches, pero a otras...

3 de mayo de 2009

De transporte humano y otras cuestiones logisticas

"Yo no viajo para llegar a ningun sitio. Lo hago tan solo por el placer de ir." Eran otros tiempos y todavia se podian acunhar frases lapidarias, ahora la originalidad es un poco mas dificil de conseguir. En cualquier caso, no le falta razon al iluminado que dijo esto, pero estoy convencido de que ni media casi dos metros ni viajaba en las condiciones que lo hacemos nosotros. Pero vayamos por partes.

Desde la marroqui Dajla, la antigua Villa Cisneros (ah, el imperio!), pillamos un bush-taxi, uno de los millones de Mercedes 190 D que pululan las carreteras de esta zona (me pregunto si quedara alguno en Europa) para cruzar a Mauritania. Ibamos 6, no demasiado mal para lo que despues hemos visto, aunque el trayecto hasta Nouadhibou (creo que eran unos 500-600km) fueron 8 horas "asardinados". Eso si, bonito paisaje, desierto a un lado y el mar al otro. Para cruzar la frontera perdimos a uno (un guineano muy sonriente) que se habia pasado seis dias en su permiso de estancia en Marruecos (vuelta a Rabat, pobre), pero a cambio se nos metieron otros dos en el coche. La frontera entre ambos paises es un no-man's-land, plagadito de coches destrozados y abandonados, tal vez porque transcurre por un campo de minas... Mejor no pensar.