27 de marzo de 2015

Del Mediterráneo a Mesopotamia

¿Cómo se decía en turco "hola"? ¿Y "adios", "gracias" o (palabra crucial donde las haya) "desayuno"? Uno se acostumbra muy rápidamente al inglés de Chipre y mi solitaria neurona, en un acto de eficiencia espacial, deja aparcadas las pocas palabras de turco que llegué a aprender. Aparcadas, pero por suerte no olvidadas: merhaba, güle güle, teşekkürler, kahvaltı. Menos mal, porque cuanto más al este se dirigen nuestras pedaladas, menos inglés se habla. La calidad de algunos profesores de inglés no ayuda a que la gente lo hable: estuvimos tomando un té con uno de ellos en Osmaniye y su nivel de inglés no era muy superior al de mi turco... Por otro lado resulta confuso que mucha gente sepa decir correctamente y casi con acento de Oxford "where are you from?", que te da esperanzas para iniciar una conversación..., para después darte cuenta de que es lo único que saben decir en inglés. (Que quede constancia que yo no sé decir "de dónde eres" en turco, así que no critico.)

12 de marzo de 2015

Chipre: "Los viajes, como los artistas, nacen, no se hacen"

Así comienza Lawrence Durrell su estupenda novela "Limones amargos", una mezcla de libro de memorias y relato de viaje sobre sus tres años (1953-56) en Chipre. No estoy muy seguro de qué quiere decir con esta frase o si estoy de acuerdo con lo que creo que dice, pero es una forma erudita de comenzar el blog, de no tener que pensar en un título original y queda molón.

Chipre, tercera isla más grande del Mediterráneo y por la que históricamente ha pasado todo hijo de vecino -fenicios, griegos, asirios, egipcios, persas, romanos, árabes, bizantinos, cruzados, lusiñanos (franceses), genoveses, venecianos, turcos, ingleses-, es la isla de Afrodita (o Venus para los romanos) y, por ende, del amor. Muchas lunas de miel por aquí. Algo menos romántico, también es la isla de las algarrobas, de las que se hacen dulces y pasteles. Ah, y también es la isla de los gatos, de los que hay a patadas.