25 de julio de 2015

Ciudades míticas y campos de algodón en Uzbekistán

Aunque siempre intentamos tener una referencia sobre el valor de la moneda antes de cruzar una frontera, cuando en ese país, como en Uzbekistán, lo que impera es el mercado negro, no hay referencia que valga; salvo la de otros viajeros, claro. Así que tras bastante pelea con los cambistas nada más cruzar la frontera, nos timaron vilmente, por suerte no demasiado, pues cambiamos poca pasta.

Menos mal, de todas formas, que estuvimos todo ese tiempo junto a la frontera: un currela vino a decirnos, en ruso o en uzbeko, no sé, que teníamos que volver. Tras muchas dudas (a nadie le gusta volver a entrar en la zona fronteriza, menos cuando has estado haciendo algo supuestamente ilegal como cambiar dinero en el mercado negro) lo seguimos: resultó que no habíamos pasado por aduanas. Fue un acierto volver, o la posterior salida del país sin el papelito aduanero de entrada hubiera sido una pesadilla.

21 de julio de 2015

"Si piensas que la aventura es peligrosa, piensa en la rutina. Es mortal". Cruzando Turkmenistán en cinco días

Hace unos años estábamos Bego y yo viajando por el oeste de China en un razonablemente cómodo autobús. China occidental es un gran desierto con unas cuantas ciudades -nada que ver con el densamente poblado este chino- y estábamos a unos cientos de kilómetros de alguna población de cierto tamaño... y posiblemente de cualquier población de cualquier tamaño. A lo lejos se acercaba un tormentón de esos bíblicos, con relámpagos que llenaban el cielo. Y ahí, en esa tormentosa vacuidad china, "in the middle of nowhere" que dicen los ingleses, se adivinaba la figura de un solitario cicloturista, pedaleando lenta y sufridamente, a quien a buen seguro esa noche le tocaría acampar bajo la lluvia, tras un duro día de calor y sudor. Mi comentario, definitivo, sentido y lapidario, fue: "yo no viajo en bici por estos lares ni jarto de na".