5 de octubre de 2009

Sobre reyes, volcanes y pescaito

En la última entrega de nuestro apasionante relato viajero os dejamos en la Ring Road en Camerún. Y ahí comenzamos. Tanto en Kumbo como en Bafut visitamos los palacios de los fon, este último, patrimonio de la humanidad. Ya hemos hablado de estos reyes locales en otras ocasiones (Nigeria, Benin, el de Foumban en Camerún, etc.), pero es que realmente nos llaman la atencion y confieso que nos eran absolutamente desconocidos antes de llegar a estos lares. Pertenecientes a dinastías originadas hace cientos de años, los actuales reyes aparentemente disfrutan del respeto popular y de un considerable peso político. Aunque supeditados a la autoridad, digamos, normal o no-tradicional, se encargan de mediar en aspectos legales de carácter civil, participan en ceremonias varias e intervienen en todo tipo de cuestiones relativas a la tradición. El de Bafut reina sobre sobre aproximadamente 200.000 personas en unos 60 pueblos o comunidades. En estas comunidades hay jefes locales (de 1ª a 3ª categorías), cada uno con su "palacio", y que reportan al fon. Los reyes suelen tener su pequeña guardia real, su grupo de sirvientes y todos viven de lo que les da el gobierno, los turistas y/o las tierras del fon. 


En plan más anecdótico, los reyes se suelen saltar a la torera los preceptos de su religión en lo que a número de mujeres se refiere: el de Foumban (musulmán) tiene 12 mujeres (los musulmanes sólo pueden tener 4) y los de Bafut y Kumban, ambos cristianos, tienen 7 (más 13 heredadas, total 20) y ¡60! (no sabemos cuantas de ellas heredadas), respectivamente. Nos han hablado de otro que tiene más de 100. Glups. Hijos tienen, obviamente, un montón (por ejemplo, unos 50 vástagos el de Bafut, mi heroe), pero no es políticamente correcto contarlos, porque en teoría todos los súbditos lo son. Muy romántico, pero son sólo los príncipes de verdad los que disfrutan de determinadas ventajas, como el recibir tierras gratis cuando se emancipan del hogar paterno...

Bueno, no está bien que unos republicanos convencidos dediquen tanto
espacio a estos reyezuelos. Así que saltamos a los lagos Manengouba, dos lagos conocidos como Hombre y Mujer, situados en el cráter de un volcán extinguido. Llegamos hasta el pueblo más cercano, Bangem, pegando botes por una 'carretera' absolutamente atroz, hasta tuvimos que empujar a algún 4x4 medio hundido en el barro. Desde Bangem y tras una preciosa caminata de tres horas entre cafetales y bananos llegamos al cráter principal, a 1.800m de altura. En él se han instalado definitivamente tribus fulani con su ganado; no es de extrañar que abandonen su nomadismo en un lugar así, lejos del mundanal ruido, con agua y pastos garantizados para sus enormes cebús y un paisaje de ensueño. Una vez que cruzas los pastizales, te encuentras con los dos lagos, cada uno en su cráter: "Mujer" es de un azul oscuro, casi negro (172m de profundidad máxima), con un agua fresca y transparente en la que te puedes bañar, algo que regiosamente cumplimos, mientras vigilábamos que no saliera un monstruo de sus entrañas; "Hombre" es de color verde y está prohibido bañarse por tratarse de un lago sagrado (estupendo, porque es muy difícil llegar a él). Desgraciadamente las fotos no les hacen justicia: había que pagar por la cámara..., así que sacamos las fotos subrepticiamente.


Y de ahí, y tras volver por la atroz carretera, al Monte Camerún. De volcán a volcán y tiro porque me toca. A diferencia de los anteriores, este es un volcán activo (última erupción en 2000) y con 4.095m es el monte más alto de África occidental y central. Se encuentra a pocos km de la costa y casi en el Ecuador, así que, salvo para gente superdotada como nosotros, subirlo no es tarea baladí. Esta cuajadito de plantas, arboles y, supuestamente, aves (no vimos gran cosa), muchas de ellas endémicas, sobre las que me temo que poco os podemos contar (a pesar de que Bego se está convirtiendo en una experta ornitóloga).

El trekking que hicimos es de tres días y dos noches. Dada la dificultad del camino y la cantidad de agua que había que llevar encima lo hicimos con guía y porteador, como señores. El problema de subirlo en esta época del año es que el tiempo no está asegurado y, efectivamente, nos llovió copiosamente durante buena parte de la segunda jornada, de tal forma que desde la cima poco pudimos ver. A pesar de ello, sobresaliente para el trek. Partiendo desde Buea, cruzas selvas y sabanas para, tras pasar una noche en un frío y desangelado 
refugio con alguna rata como compañera (que le cogió gusto a la mochila de Bego y nos dio la noche), hacer cima a la mañana siguiente. Desde ahí desciendes en dirección a Limbe, bordeando 12 cráteres humeantes en línea (hay otros 36 que no ves en la selva), pistas de lava y, nuevamente, sabanas y selvas, tan tupidas estas que el guía tiene que ir abriendo camino con el machete. Muy "kipliniano". Además, al bajar lo haces de cara al mar, viendo al fondo la isla también volcánica de Fernando Poo o Bioko (en la que se encuentra Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial) y un atardecer ecuatorial. Indescriptible.

Tras el trote volcánico fuímos a dar con nuestros cansados huesecillos a la anteriormente mencionada Limbe, pueblo costero con una preciosa bahia (que seria aun mejor si no tuviera una plataforma petrolifera en la mitad), playas de arena negra, rodeado de montañas en las que no cabe un árbol más y, lo más importante, chiringuitos con riquísimo pescadito a la brasa y cervezas. Y vosotros, mientras tanto, trabajando. Qué dura e injusta es esta vida...

En este pueblo visitamos otro santuario de animales de Pandrillus, la misma organización con la que estuvimos en Calabar y Afi Mountain, Nigeria. Ruidosos chimpancés, mandriles de antiestéticas posaderas o enormes gorilas acunando amorosamente a crías de cuatro meses. Esperamos poder verlos en la selva, tal vez en Uganda o Ruanda...

Despues fuimos a Douala, la capital económica y mayor ciudad del país pero sin grandes 
atractivos turísticos (me temo que no sacamos ninguna foto) y un tanto peligrosilla por las noches (al salir de un restaurante por la noche, hubo que pedir al portero que fuera a conseguirnos un taxi; aventurarse solamente unos metros por la calle para conseguirlo hubiera supuesto robo asegurado...). Total, que en ella estuvimos lo justo para hacer alguna compra y conocer a Guillermo, valenciano afincado en este país desde hace años y un pozo de conocimiento sobre la región.

Nuestra penúltima etapa camerunesa es Kribi, otro pueblo playero y de relax. 
Una pena que el agua del mar, con esto de que los ríos en época de lluvias arrastran de todo y bajan marrones, no esté precisamente transparente. Por lo menos comimos más de ese delicioso pescadito a la brasa, mmmh. Éste lo escoges crudo y bien fresco en un puesto de la calle, exclusivamente regentado por mujeres (los hombres se ocupan de los puestos de carne a la brasa) y te lo llevan una vez cocinado al bar en el que comodamente esperas tomándote algo (bueno, a veces te lo comes in situ, en un lugar un poco menos idilico, como en la foto). Te lo comes con las manos y lo acompañas de plátano (plantain) frito (otra opción son los bastones de mandioca, pero no son de nuestro gusto, gracias). Total, unos 5-6€ para dos personas por rico y abundante pescado (barracuda, lenguado, algo que llaman "ba" y nosotros identificamos como lubina, pero a saber, etc.) y el plantain. Creo que en Donosti nos acordaremos de estos precios...

A 7km de Kribi se puede ver una de las pocas cascadas del mundo (o por lo 
menos eso dice la guía) que arroja sus aguas directamente al mar. Junto a éstas un montón de chinos celebraba su fiesta nacional (1 de octubre) poniéndose hasta las cachas de marisco y cerveza.

Y, tras una última noche en Ebolowa antes de cruzar la frontera hacia Gabón, nos despedimos de Camerún. Han sido 29 días (apurando el visado de un mes que teníamos) en un país que nos ha gustado mucho, muy completo, rico y variado. Muy recomendable.

Ha sido una pena no poder conseguir el visado para Guinea Ecuatorial, pero otra vez será. Ahora os escribimos desde Libreville, Gabón, en donde parece que nos vamos a tener que quedar unos cuantos dias para renovar nuestro pasaporte. El caso es que nos hemos quedado sin paginas para visados y a los africanos les encanta poner sellos y dibujatos en los pasaportes. Peeeero, no somos residentes en Gabon, el pasaporte nuevo tiene que venir en valija desde Madrid, en principio el nuevo pasaporte solo seria valido para tres meses..., en fin, todo tipo de cuestiones administrativas sobre las que no os vamos a aburrir. Ya os contaremos.

Un abrazo

8 comentarios :

  1. De verdad se aprecia que os ha gustado Camerún, de momento parece que es uno de los top ten de África. Yo como otros, seguro, ya estoy apuntado, a ver si algún día podemos hacer una escapadita por ahí. Así que tonad buena nota de los sitios que ya os preguntaremos.
    Lo de la pella de Wendy me parece buena idea, aunque yo cambiaria el pollo por otro tipo de proteínas mas exóticas, ya me entiendes, verdad?.
    Ale un abrazo y a seguir viviendo el viaje

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  2. Bego!!ya veo que echas de menos los comentarios de la familia, pero siento decirte, que por lo menos en nuestro caso, la única que os sigue soy yo, a Alberto no le mola demasiado leer, aunque eso ya lo sabias, no?? jajaja. Pues nada que me esta encantado el blog que todas las semanas miro a ver cuando escribis, que creo, y esto lo digo por todos en general, que estamos aprendiendo mucha geografia con vosotros, jejeje, en fin, un besote muuuy fuerte y seguid pasandolo bien. suerte con los pasaportes...

    Rosa y Alberto

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  3. La verdad es que yo también sigo el blog, con bastante interés aunque no comente mucho, Geno igualmente, poro eso ya lo sabéis por los correos electrónicos que te manda a ti Bego. Por lo que veo los únicos que comentamos somos los cuñaaaos, Rosa y yo. En lo que respecta a mi, estoy creando un concepto de África como continente corrupto, ¿por qué será?, estoy situando cada país en su sitio y me quedo con los comentarios y observaciones antropológicas. Por cierto, en África solo hay dos ex-colonias españolas, Sahara y Guinea Ecuatorial, ¿no vais a pasar por Guinea? es “mu chiquinino", en un par de horas lo habéis atravesado, ahí os entenderán sin problema.
    A veces echo de menos, o me gustaría, que comentaseis la realidad de África, quiero decir, esas cosas que seguramente habréis visto y que no queréis sacar a la luz, por los motivos que sean y de esta manera continuar con el tono divertido al que nos tenéis acostumbrados, o quizás estoy equivocado y no es tan cruda la realidad de África, en fin que hagáis lo que mejor os parezca.
    Por cierto Hugo, tu vasta cultura, a veces me atasca mi normal lectura del blog, quiero decir estoy leyendo y me plantas autores, expresiones que por lo general están en otro idioma, y me tengo que parar, preguntar a Geno, buscar en el mayor alcahuete o chivato de la tierra (google, todo lo que le preguntas te lo dice), para saber que has querido decir.
    Concluyendo, que nos estáis poniendo al día de en cuanto a la geografía, nos estáis transmitiendo parte de vuestra sabiduría, sin movernos de casa, nos hacéis pasar un buen rato leyendo el blog y finalmente no nos dais tanta envidia porque aquí, se come de maravilla, como muy bien sabéis
    Saludos, besos, abrazo, quedaros con lo que querais, tengo de todo. Manu

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  4. Hola!
    Acabamos de descubrir vuestro blog y nos ha enganchado.....todavía nos estamos poniendo al día.Hay mucho que leer y mucho que asimilar. Sois unos valientes, Africa impone mucho y no es tan fácil tomar la mochila y lanzarse a la cuna de la humanidad.Yo aún no me atrevo, pero si sigo vuestro blog tal vez me anime.Así que permitidnos compartir con vosotros esta aventura, aunque sea en diferido.
    Un abrazo!
    Amelia Y luis

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  5. Hay un fotógrafo francés,Daniel Lainé, que investigó y fotografió a muchos monarcas de África. Se debió pasar varios años, de tribu en tribu, hasta completar lo que tituló “Reyes de África”. La pena es que no puedo copiar ninguna de sus fotos aquí, porque hay algunas muy buenas, entre ellas una de NGIE KAMGA JOSEPH
    Fon of Bandjun. La más divertida es una de un rey pigmeo, en la que sus soldados parecen de la Tamborrada y¡posan de rodillas para no sobrepasar al rey!
    Anécdotas aparte, realmente enamora vuestra visión de Camerún, a mí la que más hasta ahora, ¿quizá porque vosotros también os vais dejando atrapar por África? También me hace gracia ver cómo vais cambiando vuestro concepto de comida deliciosa y comodidad, porque no sé lo que será el cómodo bar al que os referís, pero donde tú estás comiendo el pescadito, Hugo,/(¡y con las manos, quien y tú!:-), no lo definiría yo así.Por cierto, ¿la barracuda se come?!!
    Ah, gracias por poner el apartado de Patrimonios de la Humanidad, personal y laboralmente me parece muy interesante. Tampoco sabía que Malabo estuviera en la isla de Bioko, eso en el mapa no se distingue; algo más para aportar a mis alumnos.
    Vale, ya corto. Besos mil a los dos. Bel

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  6. Gabon, Buenas noches (je je)

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  7. jo estamos impacientes por una nueva publicacion... porfiiiii no tardeiiiis. besitos a los dos

    Rosa

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  8. Jamás había visto una foto hecha desde el otro lado y desde la gigantesca montaña hermana del pico de Basilé, saludos

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