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17 agosto 2025

Camino Ignaciano

El apóstol Santiago, El Cid Campeador, san Ignacio de Loyola y, si me apuras, incluso Hemingway; cualquier excusa es buena para montar una ruta turística alrededor de un personaje histórico. Tras haber abrazado al apóstol en la plaza del Obradoiro, pedaleado con nuestras "babiecas" por las estepas castellanas y libado "mi mojito en La Bodeguita, mi daiquirí en El Floridita", nuestro hilo conductor en esta ocasión ha sido el viaje que Ignacio de Loyola realizó allá por 1522 desde Azpeitia hasta Manresa. El nuestro ha sido un viaje menos ambicioso que el suyo, pues aunque sí salimos del Santuario de Loyola como manda la tradición, decidimos interrumpir el peregrinaje en Logroño. No solo porque es lo que daban de sí los ocho días que teníamos disponibles, sino porque parece que el resto del camino pierde enteros paisajísticamente hablando. Además, la potente ola de calor que asoló la Península esos días de agosto fue suficientemente dura en el norte; meterse en el desierto de los Monegros con esas temperaturas habría sido directamente suicida.

28 julio 2025

Remando por el Ebro

La idea de bajar parte del Ebro en piragua no podía haber surgido en un ambiente más diferente. Un amigo, Gus, nos lo comentó en mitad del desierto de Sahara, en el sur de Argelia. Sería la ausencia de agua lo que nos hizo pensar en ella. En cualquier caso, el plan nos atrajo enseguida, por su simplicidad, por viajar haciendo ejercicio, por hacer algo diferente, por los paisajes que ya adivinábamos que íbamos a disfrutar. Acertamos.

El plan es muy sencillo: una empresa -en nuestro caso, Rogles Aventura- te alquila el material, te sugiere el número y la distancia de las etapas, dónde parar para comer y dormir, se encarga de reservar alojamiento y el lugar en donde dejar las piraguas cada tarde hasta la mañana siguiente, te indica qué ver o hacer, te recoge el último día y te devuelve al origen,... y a uno solo le queda lo más sencillo, esto es, remar río abajo.

20 noviembre 2024

En moto por el norte de Pakistán, el reino de las montañas

El vuelo desde Donosti hasta Islamabad duró unas 25 asardinadas horas, con largas escalas en Amsterdam y Dubai. El cutretaxi que nos llevó hasta el alojamiento que habíamos reservado en Islamabad se caía a pedazos. Estaba amaneciendo y parte del trayecto transcurrió por unos barrios pobres y sucios, que, sin el bullicio que a buen seguro habría más tarde, daban pena y bastante grima. Llegados a destino, el edificio en donde se encontraba el hostal, no sabemos si a medio construir o simplemente medio derruido, no habría desentonado en los peores años de la guerra en Beirut. Tras dejar nuestras mochilas, salimos a comer algo y cada chiringo/restaurante estaba más sucio que el anterior. Mientras todo esto ocurría, una relajada y sonriente amiga nos enviaba fotos desde la piscina infinita de su hotel de cinco estrellas de Lanzarote, seguramente con un daiquiri en la mano. Bego soltó un sonoro y sentido "¡pero que c*****s hacemos aquí!" y tuvimos una pequeña crisis viajero-existencial.

19 noviembre 2024

5 años y 70.000 kms en bici... en una charla de 40 minutos

El año pasado Itziar y Pablo nos invitaron a participar en las Jornadas de los grandes viajes que organizaban en Bilbao, y con la de inspiración que hemos recibido de ellos y de Roge Blasco, que también iba a participar, por supuesto que fuimos. Los siguientes 40 minutos son un intento de resumen de aquellos cinco años y 70.000km que hicimos para dar la vuelta al mundo con la bici. Esperamos que los disfrutéis.

10 mayo 2024

Cono Sur: en bici por Argentina y Chile

Mil horas de vuelo en unos asientos que, indefectiblemente, son cada vez menores, y un par de escalas en Madrid y Buenos Aires, nos depositaron sin más rastro que el cansancio en el aeropuerto de Mendoza. Lo verdaderamente importante, nuestras bicis, protegidas en esta ocasión por unas buenas cajas de cartón para bicicletas, llegaron sin mácula.

Bienvenidos a la Argentina.

Argentina, ¡qué gran país! Es la octava nación del mundo en extensión y eso ayuda a que tenga de todo. Así, dispone de desiertos arenosos y nieves eternas, de inmensas montañas andinas e interminables llanuras en la Pampa, de una de las urbes más pobladas de Sudamérica y de grandes extensiones vacías, de ríos, lagos, bosques,... Patagonia, nuestro destino final, es la quintaesencia del paisaje espectacular con unos lagos de aguas transparentes, rodeados de frondosos bosques de altísimos árboles y de unas montañas escarpadas que, aunque muchas de ellas no son especialmente altas (2.000-3.000), gracias a su latitud mantienen nieve hasta bien entrado el verano. Es como el Aleph del argentino Borges, pero a escala país, esto es, un país en el que convergen todos los países.

05 abril 2023

Jordania en bici

Pocos países reúnen tantos atractivos de tanta categoría en tan pocos kilómetros como Jordania. En menos de 400 km de norte a sur -unos kilómetros que, estando donde están, rezuman historia por los cuatro costados- el visitante podrá disfrutar de las magníficas ruinas nabateas de Petra y las no menos magníficas ruinas romanas de Jerash, de mares en los que flotar para leer el periódico o en los que sumergirse para ver peces de colores, de altas y agrestes montañas y espectaculares desiertos, de antiguos mapas bíblicos sobre mosaicos cristianos e imponentes castillos de los cruzados, de los vibrantes zocos y los ricos restaurantes de Amman.

Jordania está llena de cosas para ver y todas ellas están relativamente cerca entre sí. Así que, siendo tan rico y tan compacto, es un país perfecto para recorrer a pie o en bici y así exprimir no solo los atractivos turísticos de esos folletos de viaje sino también todo lo que ocurre entre ellos, todos esos pueblos y ciudades, todos esos paisajes por los que el turista motorizado pasa sin prestar atención y que a veces, con mucho menos glamour, son tan interesantes o más que los hitos turísticos.

01 mayo 2020

E.A.U. (2) Sharjah y Abu Dhabi


Con el coronavirus en todos los telediarios y con un pasaporte español que seguramente hizo sonar alguna que otra alarma, el personal sanitario en la frontera de entrada a Emiratos Árabes Unidos (EAU) nos tomó la temperatura, nos hizo unas pocas preguntas relacionadas con nuestra salud y nuestro itinerario. Pero la pregunta obligada y su principal preocupación fue sobre nuestras simpatías en relación al Real Madrid o al Barcelona FC. Ya puede haber pandemias apocalípticas o plagas exterminadoras que lo primero es lo primero. Faltaría más.

Nada más cruzar de vuelta a EAU el tráfico se hizo denso y la carretera empeoró, tanto en términos de asfalto como de paisaje: magnífico en la parte omaní como ya os contábamos en la anterior entrada, industrial en Emiratos. No ayudaba seguramente que muy cerca había una enorme cantera y fábrica de cemento y los camiones -abundantes, grandes, cargados hasta arriba-, soltaban polvo y humo. Así que nos tocó agachar la cabeza y pedalear, añorando un poco las desiertas y bellas carreteras de Omán. Pero como no hay mal que cien años dure, el desvío a la capital del emirato de Ras al Khaima -a la que hicimos una breve visita sin nada especial que reseñar, salvo algún edificio interesante- y la posterior carretera de la costa por los emiratos de Umm Al Quwain y Ajman nos trajeron algo de paz. A la noche nos costó un poco pero pudimos acampar entre dunas y disfrutar de la soledad.

17 abril 2020

La península de Musandam. Omán (3)

El fuerte viento de cara que sufrimos pedaleando de camino a Shinas o el hecho de que la víspera la web de la naviera no nos permitiera comprar el pasaje, ya nos deberían haber dado alguna pista. La verdad es que ya nos imaginábamos algo, pero como en la naviera nadie nos cogía el teléfono y la esperanza es lo último que se pierde, ahí nos presentamos en el puerto de Shinas con nuestra mejor sonrisa. Desgraciadamente, las recepcionistas se encargaron, entre bocado y bocado, de confirmar que el ferry a Musandam, nuestro destino, estaba cancelado por fuerte viento y mala mar. No estaba retrasado, sino cancelado, lo que implicaba tres días de espera hasta el siguiente barco.

Para los que, como yo antes de venir por aquí, no tengáis clara la geografía de la zona, la península de Musandam es un exclave de Omán, separado del resto del país por Fujaira, un emirato perteneciente a Emiratos Árabes Unidos. Este emirato a su vez alberga otro exclave de Omán a mitad de camino, Madha. Exclave de Omán que, también a su vez, alberga otro exclave de EAU, Nahwa. Clarísimo, ¿verdad? Pues ahora que ya tenéis un mapa exacto, preciso y detallado en la cabeza, seguimos.

08 abril 2020

Desiertos y montañas de Omán (2)


Separados como están por una buena cadena montañosa, históricamente la costa y el interior de Omán han ido bastante por libre, con guerras, desacuerdos, uniones y desuniones entre ambas regiones hasta que, por fin, en 1959 la costa venció con ayuda de los británicos la Jebel War o guerra de la montaña y casi, casi, unificó el país. Para acabar de conformar el Omán que conocemos hoy en día todavía quedaba la rebelde región sureña de Dhofar, junto a Yemen, que se acabó de unir al resto del país -parece que a regañadientes- en los años 70 del siglo pasado. Bueno, lo de unidos es un decir, porque Dhofar sigue físicamente separada del resto de Omán por unos 900-1000 km de puro desierto, una zona seguro que con menos densidad poblacional que Teruel o Soria: la "Omán vaciada".

Si las jornadas anteriores pedaleábamos bordeando el mar, ya sea el Golfo de Omán o el Mar Arábigo, ahora lo hacíamos bordeando el precioso desierto omaní. En un par de ocasiones dirigimos nuestras pedaladas para adentrarnos en él y disfrutar de ese mar de arena. Por suerte, bien hay poblaciones que tienen el desierto encima y basta con pedalear por las calles del "extrarradio" para sentirse en el desierto, bien hay carreteras asfaltadas que cortan por el medio de las arenas del desierto durante varios kilómetros y uno puede verse prácticamente rodeado por arena sin necesidad de empujar nuestras pesadas bicis por ella, solo lo justo para separarnos unos metros de la carretera y acampar entre dunas. Estas espectaculares montañas de arena pueden llegar hasta más de cien metros de altura (en algún sitio he leído hasta 300 m) y con Google Earth se ve cómo todas están dispuestas en líneas regulares de norte a sur, desplazándose por efecto de los vientos hacia el interior unos diez metros al año. Como si en la vecina Arabia Saudí no tuvieran suficiente arena ya.

28 marzo 2020

Bicis, caminos y días dan al hombre sabiduría: por la costa de Omán (1)

Fue cruzar la frontera entre Emiratos y el sultanato de Omán (suena bien, ¿no? "sultanato de Omán") e iniciar una ligera cuesta abajo por una estupenda carretera cuasi vacía hasta las muy azules aguas del golfo de Omán. Todo ello con un sol espléndido y una temperatura primaveral, condiciones que se han mantenido, junto con un cierto fresquito nocturno (que puede pasar de "fresquito" a "frío" en las montañas), durante las algo más de seis semanas que hemos permanecido en el sultanato. Un gustazo de tiempo que solo ocurre durante el invierno omaní, pues a partir de abril parece que las temperaturas empiezan a subir, subir y subir y llegan a los cuarenta y muchos o cincuenta grados en verano, momento en que la gente se enclaustra en sus casas cual monje benedictino... o en plan retiro coronavírico.

Lo de las estupendas carreteras -bueno, sobresaliente en firme y arcén, pero suspenso en cuestas- y que están cuasi vacías ha sido una constante en Omán. Tiene, sin duda, las mejores carreteras a este lado del Mississippi. Si es porque les sobra el dinero, porque hay que activar la economía a base de construir infraestructuras o porque están pensando en el largo plazo (para cuando dupliquen o tripliquen sus actuales casi cinco millones de habitantes) no lo sé, pero si exceptuamos una zona de montaña con estupendos caminos sin asfaltar y algún tramo de carretera sin arcén, lo demás ha sido de lujo.

18 marzo 2020

E.A.U. (1): Dubái, entre el exceso y la diversidad

El vuelo de Bilbao a Dubái dejó secuelas. Las cajas de las bicis llegaron al aeropuerto emiratí un tanto maltratadas y al montar las bicis en el hotel descubrimos que el eje anterior y la horquilla de la bici de Bego estaban ligeramente doblados, aunque nada que no se pudiera arreglar con un poco de habilidad y fuerza. Por suerte, frente al hotel de Dubái había un taller de bicis y nos echaron una mano. Por otro lado, nosotros llegamos con una gripe en fase de incubación que, sin ser coronavirus (o sí, que Bego tiene sus dudas), a los pocos días nos dejó -sobre todo a un servidor- bastante perjudicados, sin apetito, sin fuerza y con fiebre elevada y continuas tiritonas. Una posterior visita a un hospital omaní me quitó la fiebre, me devolvió la fuerza y, sobre todo y lo más importante, el apetito, así que todo bien. Bego, fuerte como es ella, se tomó unas pastillitas y pronto estuvo a tope.

Pero mientras el virus estaba preparándose para atacar y llegábamos a ese estado, pudimos disfrutar razonablemente bien de Dubái. Este emirato es, junto con la capital Abu Dabi, el más conocido de los siete que conforman los Emiratos Árabes Unidos: Abu Dabi, Ajmán, Dubái, Fuyaira, Ras al-Jaima, Sarja y Umm al-Qaywayn. Reconozco que los otros cinco ni me sonaban. El caso es que estos emiratos árabes se unieron allá por 1971 tras años bajo el protectorado británico y, aunque realmente mantienen mucha autonomía, acordaron que (casi siempre) el emir de Abu Dabi iba a ser el presidente, mientras el emir de Dubái iba a ser el primer ministro. Gracias al petróleo y al gas natural están, como bien sabéis, forrados de pasta, algo que se demuestra continuamente en los edificios, las infraestructuras, los centros comerciales, los yates y cochazos y, en fin, la ostentación general.

14 enero 2020

Yallah, yallah!

Nadie que nos conozca un poquito podría pensar que íbamos a aposentarnos en Donosti escuchando la hierba crecer. Hace unas semanas nos entró el agobio y la claustrofobia (es un decir, a nosotros no nos entran esas cosas), y en una especie de tormenta de ideas vacacional propia de una consultoría estratégica, comenzamos a plasmar en una serie de post-its los destinos a los que queríamos ir... hasta que nos quedamos sin post-its. Será por destinos.

Llevando los deseos escritos sobre papelitos amarillos a su concreción geográfica, hemos decidido coger las bicis y los bártulos y largarnos un par de meses a conocer la península arábiga, una zona que se nos había quedado un tanto descolocada y que otros viajeros, especialmente cicloviajeros, nos la habían puesto muy bien..., a pesar de la existencia de algunas cuestas imposibles. El destino principal es, efectivamente, el Sultanato de Omán, acompañado de unos días en los Emiratos Árabes Unidos (Dubái especialmente) y si el plan acaba cumpliéndose (que ya veremos), un par de semanas sin bicis en la recientemente abierta al turismo Arabia Saudí.

11 noviembre 2019

Y colorín colorado...

Bicis, bolsas y nuestros cuerpos serranos, todos llegamos indemnes a Barajas desde San José, Costa Rica, en lo que acababa de suponer el último trayecto en avión de este viaje. Ya estábamos de vuelta en España y nuestra llegada a Madrid suponía el principio del fin. Un principio del fin con estilo, bien sûr: los años de (relativas) penurias y estrecheces no nos habían preparado para nuestra estancia a papo de rey en la madrileña morada de nuestros amigos Íñigo y Cris. Fue sentirse como en casa desde el minuto cero, pero en una casa de lujo, como de lujo fue la compañía.

21 abril 2019

Costa Rica: "pura vida"..., pero corta

Cinco kilómetros antes de llegar a la frontera entre Nicaragua y Costa Rica ya empezamos a ver camiones varados en la carretera como si fueran ballenas en una playa. El acuerdo transfronterizo centroamericano está muy lejos del concepto Schengen europeo, y a los camioneros les iba a tocar esperar entre 6 y 24 horas para cruzarla, en función de lo que dijeran los del escáner y los de narcóticos, a veces en busca de una mordida, pero normalmente simplemente haciendo su trabajo. O, si la empresa propietaria de lo que transportas no ha estado viva con no sé qué papeleo, como le ocurrió a Nicolás, el camionero guatemalteco con el que estuvimos hablando, te toca pasarte casi una semana mustiamente parado en la frontera, durmiendo en el camión y comiendo lo que se pueda. En el otro lado de la línea imaginaria, en el sentido de Costa Rica a Nicaragua, más de lo mismo, con larguísimas colas e interminables esperas. Sufrida y frustrante vida la de los camioneros centroamericanos, que pasan más tiempo en labores aduaneras y administrativas que conduciendo.

06 abril 2019

Crónicas nicaragüenses

Dos horas y media tardamos en cruzar la frontera entre Honduras y Nicaragua. Desde hace un tiempo se exige un permiso para entrar en el país, que debe tramitarse en línea con una semana de anterioridad. Mal pensado que es uno, suponía que la situación política un tanto "movida" de la que hablaré posteriormente, les había obligado a controlar quién entraba y quién salía de Nicaragua, no fuera a meter las narices donde no debía. Y, sin embargo, este requisito burocrático es previo. De cualquier manera, siendo esto Centroamérica, el despistado viajero todavía puede saltarse parte del proceso y conseguir el permiso en el momento: el jefecillo de turno de inmigración le pedirá un montón de información (por ejemplo, fecha de entrada y salida de todos los países visitados en los últimos meses, buff), alguna que otra fotocopia y cursará el permiso en su nombre.

Nicaragua, el segundo país más pobre de América después de Haití, llevaba diez años creciendo a buen ritmo, cerca del 5% anual, de los mejores de la región. Un clima de consenso entre el gobierno y la patronal, los buenos precios de sus principales exportaciones (café, oro, carne), el apoyo de los organismos internacionales, los más de 500 millones de USD en petróleo al año que recibía de Venezuela, todo remaba en la misma dirección. Mientras tanto, el presidente y exguerrillero sandinista Daniel Ortega y su mujer y vicepresidenta Rosario Murillo iban socavando las instituciones democráticas, cortando la cabeza al que la asomara sobre el orden establecido y construyendo una dictadura. Como una dictadura en un principio da estabilidad y los empresarios ganaban dinero, no había grandes quejas.

29 marzo 2019

El Salvador: ¡buena onda!

"Dos pupusas por tres coras, va." La primera en la frente, ya empezamos con esos localismos que no los entiende ni blas. Las pupusas son las tortillas de maíz salvadoreñas. Me encanta su sonoro nombre (pupusa), que uno pronuncia con esas dos pes iniciales como si le estuviera dando un par de besos a la que te lo va a servir. Y están muy ricas, especialmente las rellenas de quesito. Pero, a riesgo de ser crucificado por algún verdadero conocedor de la gastronomía regional, no son nada que no hayamos degustado ya desde que llegamos a México y Centroamérica hace un tiempito. Al final, estas tortillas de maíz rellenas de cosas, sin ser exactamente lo mismo, se parecen mucho a todo el resto de tortillas de maíz rellenas de cosas que uno encuentra por la zona, se llamen como se llamen. Pero bueno, como digo están muy ricas, que es lo que importa. Así que no me extraña que estas pupusas, junto al pollo de la franquicia "Pollo Campero", llenen los ojos de lágrimas morriñeras al más fiero y aguerrido pandillero salvadoreño que lleve un tiempo lejos de su patria. Dicen que los vuelos de San Salvador a EEUU huelen no a pupusas pero sí a pollo, de la cantidad de raciones que los guanacos (el mote que se les da a los salvadoreños, como catrachos a los hondureños o nicas a los nicaragüenses) llevan a sus compatriotas en las bárbaras tierras del norte.

24 marzo 2019

Honduras: catracholandia

Así como los guatemaltecos son chapines, los nicaragüenses, nicas y los costarricenses, ticos, los hondureños son catrachos. ¿Catrachos? Según la wikipedia, a mediados del siglo XIX, aventureros estadounidenses, denominados filibusteros, se propusieron convertir a Nicaragua en un estado de la Unión Americana. Los filibusteros tomaron parte del territorio de Nicaragua, controlando el país de forma desorganizada. Los demás países centroamericanos se unieron entonces para luchar contra los invasores. Honduras contribuyó con más de trescientos hombres comandados por el general Florencio Xatruch. A su regreso de los campos de batalla [en donde había vencido a los filibusteros], los hombres del general Xatruch fueron recibidos por los pobladores nicaragüenses como héroes y con frases como: "Ahí vienen los catrachos", palabra mal pronunciada debido a lo complicado de "Xatruch". Y así es como algo mal pronunciado termina siendo el hipocorístico del gentilicio de un país.

15 marzo 2019

Belice: diversidad entre jungla y arrecifes

Incluso antes de entrar formalmente en el país el cambio es patente. El color de piel (color negro) de los agentes de inmigración, las rastas de algunos de ellos, su idioma y en general su porte no excesivamente marcial hacen que el cruce aduanero de Guatemala a Belice sea algo más que un cambio de país. Cambiamos también de cultura, de idioma, de historia.

Este país caribeño, una rara avis frente a las raíces hispanas del resto de los países de la región, es un país tirando a pequeñajo, más o menos del tamaño de Galicia y con menos de 400.000 habitantes. Pero lo que no tiene en cantidad de población, lo tiene sobradamente en diversidad. El famoso crisol, vaya.

Para empezar están los mayas, los auténticos indígenas de la zona, fácilmente distinguibles por ser muchos de ellos más anchos que altos y con unas facciones cuadradas muy particulares sobre una piel tostada. Muchos mantienen sus costumbres y lenguas, como el Mopan, Yucatec o Q'eqchi Maya.

Siempre se dijo que los españoles colonizaron las Américas con la cruz, la espada y, en fin, el sexo, así que hay un buen grupo de mestizos (aproximadamente el 50% de la población), esto es, la unión de mayas y españoles. También se llaman ladinos o, confusamente, españoles.

Los africanos, traídos como esclavos a la región al no conseguir sojuzgar a los mayas, componen otro grupo, que también acabó mezclándose con otras comunidades. Los mezclados con europeos dan origen a la comunidad creole o criolla, cuyo idioma es usado por el 70% de la población y que desgraciadamente no hay quien entienda a pesar de estar basado en el inglés. Por ejemplo: "da buk da fu mii" quiere decir "este es mi libro".

10 marzo 2019

De Guatemala a Guatemejor

Dice una leyenda maya que los dioses, que no siempre lo hacen todo bien a la primera, intentaron crear al hombre tres veces sin éxito. Sería algo debatible si a la cuarta lo consiguieron o no, pero no seamos demasiado críticos, a ver si se van a deprimir o peor, enfadar.

Primero hicieron los ciervos y otros animales, pero como éstos no podían hablar para ensalzar y honrar a los dioses, decidieron que los animales iban a ser seres que sirvieran de alimento a otros. Pobres.

Después hicieron un ser a base de barro, pero, aunque era capaz de hablar, parece que no tenía ni conocimiento ni entendederas. Los dioses decidieron devolverlo a su estado arcilloso inicial..., aunque se me ocurren unos cuantos que se les escaparon y siguen por ahí.

Para el tercer intento utilizaron madera, pero tampoco les convenció el resultado y destruyeron las tallas. Tampoco fueron muy minuciosos al destruirlas y las que se les despistaron se convirtieron en los actuales simios.

Y por fin descubrieron el maíz e hicieron a los humanos con ese material. Vamos, que estamos hechos unas mazorcas cualquiera y sospecho que ese es el origen de la frase "estás para comerte".

08 marzo 2019

México (4) y sus mujeres en dieciséis fotos y un vídeo

Por supuesto que esta entrada tenía que comenzar con ella. Frida Kahlo, el símbolo mexicano por excelencia de la lucha por la igualdad. Dejó claro que estaba en contra de los estereotipos de género y que la forma de vestir o de llevar las cejas no podía venir definido por ser hombre o mujer. Que no le importaba la opinión de los demás en cuanto a sus preferencias sexuales. Que su arte iba de mujeres reales, con sus defectos y virtudes. Que los obstáculos no iban a frenarla. Y que las reglas no estaban hechas para ella.