Páginas

27 de marzo de 2015

Del Mediterráneo a Mesopotamia

¿Cómo se decía en turco "hola"? ¿Y "adios", "gracias" o (palabra crucial donde las haya) "desayuno"? Uno se acostumbra muy rápidamente al inglés de Chipre y mi solitaria neurona, en un acto de eficiencia espacial, deja aparcadas las pocas palabras de turco que llegué a aprender. Aparcadas, pero por suerte no olvidadas: merhaba, güle güle, teşekkürler, kahvaltı. Menos mal, porque cuanto más al este se dirigen nuestras pedaladas, menos inglés se habla. La calidad de algunos profesores de inglés no ayuda a que la gente lo hable: estuvimos tomando un té con uno de ellos en Osmaniye y su nivel de inglés no era muy superior al de mi turco... Por otro lado resulta confuso que mucha gente sepa decir correctamente y casi con acento de Oxford "where are you from?", que te da esperanzas para iniciar una conversación..., para después darte cuenta de que es lo único que saben decir en inglés. (Que quede constancia que yo no sé decir "de dónde eres" en turco, así que no critico.)

12 de marzo de 2015

Chipre: "Los viajes, como los artistas, nacen, no se hacen"

Así comienza Lawrence Durrell su estupenda novela "Limones amargos", una mezcla de libro de memorias y relato de viaje sobre sus tres años (1953-56) en Chipre. No estoy muy seguro de qué quiere decir con esta frase o si estoy de acuerdo con lo que creo que dice, pero es una forma erudita de comenzar el blog, de no tener que pensar en un título original y queda molón.

Chipre, tercera isla más grande del Mediterráneo y por la que históricamente ha pasado todo hijo de vecino -fenicios, griegos, asirios, egipcios, persas, romanos, árabes, bizantinos, cruzados, lusiñanos (franceses), genoveses, venecianos, turcos, ingleses-, es la isla de Afrodita (o Venus para los romanos) y, por ende, del amor. Muchas lunas de miel por aquí. Algo menos romántico, también es la isla de las algarrobas, de las que se hacen dulces y pasteles. Ah, y también es la isla de los gatos, de los que hay a patadas.

13 de febrero de 2015

Turquía mediterránea: en busca del (buen) tiempo perdido

Por fin salimos de Bursa, aunque con más frío que Leonardo DiCaprio junto al cuasi hundido Titanic a pesar del reluciente sol invernal. No en vano estábamos a tres o cuatro bajo cero y con nieve y hielo por todas partes. Enfundados en capas y más capas de ropa, y con bastante precaución por posibles placas de hielo, enfilamos la carretera principal de Bursa a Esmirna, con la confianza de que estuviera limpia de nieve. Efectivamente así fue, con lo que el trayecto hasta Mustafakemalpaşa fue, tal vez no un paseo, pero sí mejor que lo esperado. No hay mucho documentación gráfica (también llamadas fotos, vaya), que no estaba la temperatura para sacar las manos de los guantes.

10 de enero de 2015

De capitales imperiales otomanas va la cosa

Como ya avanzábamos en nuestra anterior entrada, de Bulgaria a Turquía dimos un pequeño rodeo por Grecia. El cruce grecoturco de fronteras es rápido, pero para nuestro gusto con demasiados soldados turcos pululando por ahí.

Edirne se encuentra cerca de la frontera. La llegada a la segunda capital otomana (anteriormente lo fue Bursa y después, Estambul), es una preciosidad. Tras cruzar unos cuantos campamentos militares y un par de puentes de la época otomana, varias imponentes mezquitas y sus espigados minaretes nos saludan desde la lejanía, mientras los muecines anuncian nuestra llegada por toda la ciudad, para alegría y solaz de sus habitantes. Es lo bueno de no entender nada de lo que dicen, uno se imagina lo que quiere... Desde luego, las calles estaban llenas de policías y guardaespaldas. Es posible que la presencia del primer ministro en la ciudad, con quien coincidimos durante el rezo en la gran mezquita al día siguiente, tuviera algo que ver, pero yo creo que era por nosotros...

27 de diciembre de 2014

Bella (¿e infeliz?) Bulgaria

Hay pocas cosas tan deprimentes como una mediana ciudad industrial búlgara en un día de mal tiempo cuasi invernal: calles vacías, fábricas abandonadas, centrales creo que de carbón en mitad de la ciudad, basura por demasiados lugares, edificios de apartamentos prosoviéticos a medio terminar o simplemente machacados, cero mantenimiento de nada,... Pareciera que acabara de caer una bomba sobre la ciudad. Seguro que en verano estas poblaciones tienen otra cara, pero no es la que nos ha tocado ver.

Pernik es una de esas ciudades. Su fuerte es la siderurgia, y supongo que es más barato trasladar la producción de la vieja fabrica a una nueva que mantener el edificio. Y así está, con unos cuantos edificios destartalados en mitad de la ciudad. En fin, tal vez sea por ciudades como esta por lo que los búlgaros se encuentran entre los más infelices, del mundo, según el informe de la ONU que mide la felicidad mundial. Está en la posición 144 de un total de 156, por detrás de encantadores países como Afganistán, Irak o Zimbabwe.

10 de diciembre de 2014

Macedonia: ensaladas, esculturas y alguna cosa más

No hicimos ningún recuento, pero probablemente la bandera que más se ve en Macedonia es... la albanesa. Y se ven más mezquitas que iglesias ortodoxas, a pesar de que la mayoría de los macedonios profesan esta religión. Y es que montones de albaneses van a Macedonia a buscar trabajo, en donde, con salarios de 25€/día, les da para ahorrar y enviar dinero a casa.

Esta presencia albanesa (aproximadamente el 25% de los dos millones de habitantes de Macedonia), junto con la de los gitanos, turcos, serbios y otros, crean, bueno, una ensalada de frutas ;o) que a veces convive en paz y armonía... y otras, no tanto.

1 de diciembre de 2014

Albania: the good, the bad and the ugly

Del "Monte Negro" pasamos a "Albus", de donde proviene el nombre de Albania, así bautizada por los romanos por lo blanco de sus nevadas montañas.

Es Albania otro país con tintes misteriosos, pues era un país cerrado y prohibido, de aquellos que aparecían en los pasaportes de los tiempos de Franco con un "este pasaporte es válido para todos los países del mundo, excepto para..." seguido de un montón de países comunistas y, entre ellos, Albania.

27 de noviembre de 2014

Montenegro

Ya solo el nombre, Montenegro, resulta
evocador, como de cuento, una suerte de Sildavia de Tintín, entre medieval, aventurero y, siendo un "monte negro", también un poco siniestro. Antes de llegar al país uno está convencido de que los montenegrinos van por la calle a caballo, con cota de malla, lanza y estandarte.

Una vez dentro de sus fronteras, el paisaje, sea natural o urbano, no te defrauda, todo lo contrario: ciudades amuralladas con imponentes montañas tras ellas; picos de más de 1.500m a pocos metros del mar Adriático, inmejorables atalayas para vigilar si vienen los piratas; inexpugnables bahías tan encajadas entre montes que parecen fiordos; el mayor lago de los Balcanes, compartido con Albania y centro de contrabando en otros tiempos,...

20 de noviembre de 2014

De montañas y mares, religiones y guerras...y bureks

Aunque la entrada en Serbia fue acompañada de una buena sonrisa del aduanero, cielos azules y horizontes lejanos, todo comenzó a "engrisecerse" conforme nos acercábamos a Belgrado. Ciudad de más de millón y medio de habitantes, no nos pareció especialmente bonita, ni sus monumentos algo memorable, ni los pocos recuerdos de la guerra, en forma de edificios medio derruidos, algo especial. Pero eso mismo le quita presión a la visita y uno se dedica a pasear agradablemente y sin prisa por sus concurridas calles, llenas de gente y de ambiente. Y a disfrutar del desayuno en el hotel :o) Y es
Entrando a Belgrado cruzando el Danubio
que las millas acumuladas de Bego nos permitieron dormir tres noches en un pedazo hotel de la capital serbia y cada mañana, desde la terraza, un desayuno pantagruélico nos iluminaba el día.

Eso sí: acostumbrados a los pueblos de las zonas rurales, poblados por mayores y algunos niños, pero poca gente joven, la capital nos dio la sensación de rezumar vitalidad, energía y juventud. Belgrado es famosa por su marcha nocturna, algo que, ejem, me temo que no catamos. ¡O tempora, o mores!, que dicen los cursis.

31 de octubre de 2014

Otoño en Rumanía entre montañas, bosques, monasterios y castillos

Rumanía no es ni mucho menos solo eso, montañas, bosques, monasterios y castillos, tiene mucho más; pero algún título había que poner y la neurona da para lo que da.

Entre alguna que otra frase célebre, Descartes dijo que "los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo en la propia patria se puede vivir de la manera que uno está acostumbrado." Gran verdad; yo recetaría unas buenas dosis de viajes a más de uno. Y Rumanía, que no siempre parece gozar de la mejor imagen en nuestro país, estaría alta en la lista de candidatas.

6 de octubre de 2014

Pacífica Ucrania

Ucrania es, con aproximadamente 600.000km2, el segundo país más grande de Europa. La distancia entre, por ejemplo, Mukachevo en el oeste (la primera ciudad que nosotros pisamos viniendo de Eslovaquia) y Sebastopol, en Crimea, es de 1.400km. Lejos del conflicto del este del país, y con turistas nerviosos con la sola mención de Ucrania, se nos antoja una estupenda oportunidad para visitar un país sin problemas y sin turistas...

Y además muy barato. Su moneda, la hrvynia, ha perdido en lo que va de año 46% de su valor frente al dólar. Así que durmiendo en hoteles razonables, comiendo rico y no preocupándonos de nada, hemos gastado unos 15€ por persona y día. Nada digno de mención en otros continentes, pero en la vieja Europa no es habitual, desafortunadamente. Así, un vino en una terraza en el centro de Lviv cuesta 0,36€, el tranvía cuesta 0,12€, medio litro de cerveza 0,50€, buenos hoteles (equivalente a un 3 estrellas) 12-18€, una cena para dos unos 8-10€, etc.

21 de septiembre de 2014

De lo que aconteció en Eslovaquia

Ya era tarde y la noche se acercaba. Con el mismo huso horario, pero algunos kilómetros más al este que Donosti, en septiembre el sol se pone en Eslovaquia a las seis y pico. Nos encontrábamos en una zona rural y un tanto perdida del oriente eslovaco, cerca de las fronteras con Hungría y Ucrania. Vamos, que las grandes cadenas hoteleras, los Hilton, Sheraton y Meliá de este mundo no han llegado por aquí. Pero la pensión Pepe, tampoco. El tiempo era perfecto para acampar, pero prácticamente sin víveres (solo el cuscus que, inasequible al desaliento, nos acompaña desde nuestra salida, tras unos 5.500km y 26.000m de desnivel) y sin agua, lo fácil era buscar una pensión con restaurante. Ja, ja. Preguntamos a una adolescente, pues se supone que los jóvenes hablan inglés. Not a f*** word. El siguiente fue un hombre, que tenía más vodka del debido en el cuerpo, no hablaba más que eslovaco y escupió al oir hablar del pueblo sobre el que preguntamos si tenía o no alojamiento, dejando claro lo que pensaba sobre Novosad. Después una familia, que rápidamente hizo mutis con cara de circunstancias. Por fin apareció un hombre en bici, Patrick, que no hablaba inglés pero sí francés. Patrick resultó ser el cura del mencionado Novosad y nos invitó a dormir sobre el césped que rodea la iglesia. La Iglesia siempre al rescate, incluso de unos descreídos como nosotros... Eso sí, el sacerdote nos preguntó abiertamente sobre nuestro estado civil. Qué pena.

10 de septiembre de 2014

Szczyrzyc y alrededores

Para aquellos que no sean realmente unos fieras en geografía, nos estamos refiriendo a Polonia. Szczyrzyc es, os lo creáis o no, un pueblo de ese país. Sus habitantes se llaman... bueno, realmente no conocemos a ninguno, así que no os podemos decir sus nombres, pero su gentilicio tiene que ser un trabalenguas absolutamente imposible, de esos que te hacen un nudo en la lengua.  Si a ello añadimos que sus apellidos no hay blas que los entienda (una vez conocí a una polaca que se presentaba como Sra G., así, sin más, pues nadie podía pronunciar su apellido fuera de su país), los pobres polacos seguro que sufren de crisis de identidad allende sus fronteras.

31 de agosto de 2014

Volvemos a Alemania

Aquí seguimos, pedaleando por la civilizada Europa, poca aventura, pero todo muy agradable, sencillo, atractivo..., y tirando a caro. Hay tanto para ver por todas partes, que casi la principal dificultad es decidir la ruta.

En esta ocasión nos ayudó a decidirnos Nadja, una amiga de Leipzig que más adelante visitaríamos en esta ciudad, al sugerirnos que saliendo de Chequia nos metiéramos por la ruta ciclista del Saale. Ésta comienza en el norte de Baviera, a pocos kilómetros de la frontera checa, para terminar unos 400km más allá, hacia el norte, desembocando en el río Elba. Nosotros la abandonaríamos antes, para ir a Leipzig.

21 de agosto de 2014

Luces de Bohemia


Un título bastante manido, ¿no?, pero es que describe muy bien estos días por la República Checa: lo llamamos "de Bohemia", porque es la zona de la República Checa que hemos visitado y hablamos de "luces" porque nos ha encantado.

Pero vamos por partes. Escribimos nuestro último relato viajero desde el idílico retiro de un spa (o espá en cristiano) en las boscosas colinas bávaras. (Es duro y abnegado esto del cicloturismo...). Esos bosques bávaros en los que nos encontrábamos se unen con los bosques de Bohemia, por los que más adelante pedalearemos unos cuantos kilómetros, formando así la mayor región boscosa de Europa.

31 de julio de 2014

Por tierras teutonas

En la última entrada os dejamos con "vin et fromage" y ahora os saludamos con "Bier und Wurst". Sí, nuestras abnegadas piernas han pedaleado hasta los países germanos.

Lo decimos así, países germanos en plural, porque además de Alemania hemos pisado en varias ocasiones -estas fronteras son muy porosas- tierras helvéticas y mañana cruzaremos la frontera a Austria.

La Alemania del sur por la que hemos viajado es la quintaesencia de lo "típicamente alemán": las cervezas de medio litro, los pantalones de cuero (los folclóricos Lederhosen, ¿eh?, nada de sadomaso en la conservadora y católica Baviera), los bosques de pino, lagos y montañas, las blancas y recargadas iglesias barrocas, los pueblos de cuento..., y el maldito dialecto alemán del sur que no lo entiende ni su padre.

20 de julio de 2014

Que al pan lo llamen "pain", vale; que al vino lo llamen "vin", bueno...

... pero que al queso, que sabe a queso y que se ve claramente que es queso, lo llamen "fromage", no tiene ni pies ni cabeza, ¿no?

Viñedos de Borgoña bajo amenaza de tormenta
Efectivamente, se nos está ablandando la sesera. Será por tanto pedaleo, todo el tiempo bajo el sol, ya se sabe. Tanto es así que, en fin, no se lo digáis a nadie pero..., nos da un poco de vergüenza reconocerlo..., hasta nos están cayendo bien los franceses. Ea, ya está dicho. Tremendo, ¿no? ¿Será algún virus que habremos pillado por ahí?

Lo cierto es que la gente saluda al ciclista durante todo el día -bon jouuuur-, con ese canturreo tan francés; en las tiendas son amables y serviciales; la gente te ayuda a encontrar las rutas; en los bares se enrollan contigo preguntando por el viaje,... En fin, que la gente es maja. Será verdad esa leyenda que dice que los inaguantables son los parisinos...

28 de junio de 2014

¡Por fin!

El título de esta entrada estaba pensado para reflejar nuestra tardía salida de Donosti. Pero dada nuestra vagancia para escribir el blog (las musas no han querido acompañarnos de momento en el viaje)..., bueno, pues que también vale para un ¡por fin! escribimos.

Aunque en un principio estaba prevista para el 12 de mayo, para desesperación de familiares y amigos, que no veían el momento de perdernos de vista de una vez, cuestiones burocráticas retrasaron nuestra salida hasta el 3 de junio.

2 de junio de 2014

FLASH INFORMATIVO - ¡El rey abdica!

Ante la inminente partida, mañana martes 3 de junio, de Bego y Hugo para iniciar su vuelta al mundo en bicicleta, don Juan Carlos I decide abdicar en favor de su hijo.

"Mi reinado pierde sentido" afirmó el rey, quien ha llegado a plantear la instauración de la república, según fuentes de Zarzuela.

A pesar de las presiones recibidas, Bego y Hugo deciden no postergar más su salida y empiezan a pedalear mañana.

13 de abril de 2014

Muchas vueltas da la vida, las vueltas dan mucha vida

Hace ya una eternidad que volvimos de aquel periplo africano, sobre cuyas empresas y tribulaciones, como modernos Maqrolles, os relatábamos en las anteriores entradas de este blog. Desde que volvimos a mediados de 2010 hemos vivido un año y pico en Brasil, hemos disfrutado de nuestras familias y amigos en Donosti, hemos hecho algún que otro viaje aquí y allá y, en fin, hemos trabajado unas y, ejem, zanganeado otros.
Fahrradmanufaktur TX800: una caña de bici (esperamos)

Pero no hay vacuna que valga contra la enfermedad del viaje, el gusanillo estaba ahí dando la chapa, así que, impotentes ante el gusanillo y siguiendo la gran sabiduría que contiene el retruécano del título, nos vamos a dar una vuelta por esos mundos y, esta vez, en bici. Genial, ¿no?

Bueno, seguro que a la mayoría eso de recorrer el mundo en bici, sufriendo las inclemencias del tiempo, subiendo cuestas un día sí y otro también, con las posaderas hechas un ecce hommo, durmiendo más de una noche en una tienda de campaña en mitad de la nada o en hoteles de dudosa higiene, comiendo instant noodles hasta que te salen por las orejas y un largo etcétera de incomodidades, no os parece precisamente la mejor manera de disfrutar de la vida. Estupendo, no vamos a intentar convenceros. Está muy bien que seamos todos distintos y nos gusten actividades diferentes...


2 de junio de 2010

Etiopía, fin de trayecto

La imagen que muchos tenemos de Etiopía es la de la pobreza y el hambre, de los niños barrigones cubiertos de moscas, de los paisajes desolados y yermos. Desde luego, pobreza se ve en las calles de Addis Ababa, en el campo, en las zonas turísticas, absolutamente por todas partes. Pordioseros, locos y desarrapados, descalzos, sucios y deformes, muchos tirados en mitad de la calle durante el día y más durmiendo en ella cada noche. Continuamente peticiones de ¡1 Birr, 1 Birr! (0,06€), de botellas vacías de agua, niños muy pequeños trabajando como limpiabotas, porteadores, arando la tierra... Sobre todo en el ambiente rural (más del 80% de la población) lo único que hay en exceso es pobreza. En consonancia, la ayuda extranjera representa más del 90% del presupuesto del gobierno.

Pero esta es sólo una cara, la cara triste, de la moneda. Etiopía tiene también su "gente guapa" (muy guapa), sus barrios chic en Addis, sus palacios, iglesias y monumentos, impresionantes paisajes verdes y rebosantes de agua, etc.

2 de mayo de 2010

bye


Este viaje ha sido fantástico, volver a vivir un año largo de la mochila, sin ninguna necesidad extra, ha sido un placer. Hacerlo acompañada de Hugo, tan compenetrados como siempre, un lujo. Decidir en cada momento qué nos apetecía hacer, sin precio. Y que el destino haya sido África, una gran elección.

En palabras de Robert Guest en "The Shackled continent": Yo siempre seré una forastera en África. Nunca he sido pobre o he estado oprimida, y he crecido en un país donde la pobreza al estilo africano hace generaciones que no se conoce. Cuando viajo por África, lo hago arropada por la armadura que el dinero me da. Donde hay violencia, puedo permitirme estar en un hotel con guardias de seguridad. Donde hay enfermedad, puedo comprar medicinas. Donde hay hambre, yo siempre puedo encontrar algo de comer. África me recuerda constantemente cuán afortunada soy por haber crecido en un país pacífico y rico. Si hubiera nacido en África, habría una buena posibilidad de que estuviese muerta.


1 de mayo de 2010

Kenia

Cruzamos la frontera a Kenia bromeando con los de inmigración. Buen comienzo. Parece que el sentido del humor abunda en este país: los keniatas, al referirse a su antiguo dictador, Daniel arap Moi, todo un campeón del robo al Estado, utilizan lo que decía Luis XIV : "L'Etat c'est Moi".
A pesar de ser uno de los "highlights" de la guía, decidimos que el parque nacional de Kakamega, con semejante nombre, no podía traer nada bueno, así que seguimos camino hasta Kisumu

Situada junto al lago Victoria, es la tercera ciudad de Kenia, pero relajada, sin turistas y con una luz especial, parece un pueblo grande. Es un gusto visitar los mercados sin que nadie te acose o comer pescado en un chiringuito junto al lago (ahí sí que te acosan, pero por lo menos es igual que al resto). Hace 50 años decidieron introducir perca en el lago para que se comiera los mosquitos.

No les salió muy bien: no sólo no se los comió sino que acabó con más de 300 especies de peces tropicales únicas. Eso sí, ahora tienen orondas y bien alimentadas percas de más de 200kg.

30 de abril de 2010

Uganda, la Perla de África

Gran país, la "Perla de África" que decía Winston Churchill. La más alta cadena montañosa de África (Rwenzori, las míticas montañas de la luna, en el Ecuador y con nieve en sus picos), volcanes, lagos como el Victoria, el Bunyonyi o el Alberto, cataratas como las Sipi o las Murchison, el Nilo, selvas, buenos parques con bastantes bichos (incluyendo gorilas), exóticas tribus como los Karamojong o los batwa (pigmeos),...

Churchill también decía que este país tiene su lado oscuro. No os vamos a aburrir con la historia de Uganda, aunque tiene en su famoso dictador, Idi Amín, a uno de los personajes más fascinantes de la reciente historia africana. Se han escrito libros sobre él, películas ("El último rey de Escocia"), y seguramente podrían escribirse enciclopedias sobre su psique, medio monstruo, medio bufón, capaz de asesinar a una de sus mujeres y comerse partes de ella o de cambiar su simple nombre de Idi Amín a "Su Excelencia Mariscal de Campo Idi Amín Dada, Presidente de Uganda, Conquistador del Imperio Británico, Cruz Victoriosa, Miembro de la Excelente Orden de la Fuente del Nilo, Medalla de Servicio Distinguida, Estrella de Combate Estatal, Medalla de Largo Servicio y Buen Contacto". Como para tutearle al tipo.

8 de abril de 2010

De montañas, lagos, genocidios (y gorilas)

Montañas y más montañas plagan Ruanda. La llaman el "País de las mil colinas" o el "Tíbet de África" (título que nosotros otorgamos en su día a Lesoto, pero bueno), no sólo por sus montañas, sino también por su singularidad en el continente. Es diferente al resto de África geográfica y socialmente: mientras Congo tiene 300 etnias, Nigeria 250, etc., Ruanda tiene sólo una, los Banyarwanda. Y yo convencido de que eran dos, hutus y tutsis. Pues no, parece que se trata de una etnia con tres castas (más o menos al estilo indio): la aristocracia tutsi (14% de la población), propietarios de ganado; el vulgo agricultor hutu (85%) y los twa o pigmeos (1%), trabajadores y sirvientes. (En 1932 los belgas, en su política de divide y vencerás, decidieron clasificar lo inclasificable y aquellos ruandeses con 10 o más vacas, eran tutsi, con menos de 10, hutu.) En tiempos era un sistema feudal, dominado por los "señores" tutsis, cuyo poder se medía por la cantidad de ganado (cebús) en sus manos. Pero el ganado necesita terreno, algo que no sobra en un país pequeño, montañoso y superpoblado como Ruanda. Y como su "vasallo", el agricultor hutu, también lo necesita, el conflicto está servido.

2 de abril de 2010

Tanzania: Hakuna matata!

Hakuna matata es una expresión del swahili (para los puristas, suajili) que se traduce como "no te angusties" o "no hay problema" (curioso, en Mali el grito de guerra del turismo es algo parecido "il n'y a pas de problem!"; en fin, dime de que presumes...), aunque suele ser considerada (no sé por quien, porque no creo que los tanzanos sean tan profundos) como la versión africana de "carpe diem".

Hakuna matata my foot! A veces sí que hay problemas. En el cruce de frontera de Malawi a Tanzania los que cambian dinero nos birlaron no mucha pasta (al cambio fueron unos 10€, aunque era justo el dinero que nos faltó para poder pagar los visados), pero sí mucho amor propio y nos recordaron que ante estos habilidosos cacos, cualquier viajero es un principiante.

16 de marzo de 2010

Malawi y su lago

Malawi, la antigua Nyasaland de los tiempos de la colonia británica, tiene 14 millones de habitantes en 118.000Km2, con una de las mayores densidades de población del continente. El lago Malawi, con 500Km de largo, es el tercer lago de África tras el Victoria y el Tanganyika y contiene casi un tercio de las especies de peces de agua dulce del mundo (mundo mundial, se entiende). Malawi es un relativamente importante productor de té, café, tabaco y algodón. A pesar de todo ello. para nuestra verguenza y escarnio difícilmente hubieramos podido situar Malawi correctamente en el mapa antes de este viaje. ¿Y quién había oído hablar de su capital, Lilongwe? En fin...

13 de marzo de 2010

Mozambique: tudo bom

Ya lo anunciábamos: Mozambique supone "volver" a África. Al África calurosa, de malas carreteras y peores -o inexistentes- aceras, transportes imposiblemente abarrotados que se caen a pedazos, intenso contacto físico y penetrante olor a sudor, desorganización y lentitud general, pobres habitaciones de hotel con duchas de agua fría (o simples cubos de agua) y electricidad errática, restaurantes con menús limitados (arroz, pollo, "blandiblup" de maíz), pobreza y basura por las calles y cucarachas, mosquitos -y hasta algún escorpión despistado- al poder. Pero también el África de la relajación, sonrisa fácil y buen rollo. Suena un poco masoquista, pero nos gusta "esta" África...


Tras casi 500 años de presencia, los portugueses abandonaron Mozambique en 1975, prácticamente de la noche a la mañana. Frelimo (Frente de Liberación de Mozambique), que ya había comenzado su resistencia más o menos violenta en los años 60, tomó las riendas del país e instauró un régimen comunista, aparentemente con cierto éxito inicial, aunque para 1983 el país estaba prácticamente en bancarrota. Sea como fuere, eso de tener vecinos comunistas le ponía muy nervioso al gobierno sudafricano que, como hizo en Angola, se dedicó a desestabilizar Mozambique, con la creación de la guerrilla Renamo (Resistencia Nacional de Mozambique) y la consiguiente guerra civil. El objetivo de Renamo no era otro que fastidiar (con j) y se cargaron las pocas infraestructuras del país. Puente que veían, puente que hundían.

19 de febrero de 2010

Sudáfrica, Lesotho, Swazilandia

De Namibia viajamos a Ciudad del Cabo, como ya os contamos en la anterior entrega de este a buen seguro apasionante relato, en un enorme (dos trailers) camión de cerveza namibia (que desgraciadamente no pudimos catar), escondiéndonos en los controles de policía por ir cuatro personas en la cabina del camión cuando el ximo era de dos.

Ciudad del Cabo podría estar en California o Australia; parece imposible que comparta continente con Lagos, Brazzaville o incluso Lusaka. De hecho, buena parte del país es más europeo que otra cosa. Todo es muy "normal" y "civilizado", pocas anécdotas del tipo "only in Africa" os vamos a poder contar.

Pero este país tiene sus problemas graves, que se convierten en urgentes sobre todo de cara al mundial de fútbol. Sudáfrica es uno de los países con más crimen violento del mundo. Cada día hay aproximadamente 50 asesinatos, 100 violaciones, 700 robos y más de 500 asaltos violentos, en una población de 50 millones. Las cifras de asesinatos son probablemente bastante reales, pero parece que sólo se denuncia una de cada diez violaciones. El 25% de los varones entre 18-49 admiten haber cometido al menos una violación. Angelitos. Pero lo malo no es que te roben, sino que además te matan por cosas como un móvil. (Como ya estamos en Mozambique, supongo que podemos contar estas cosas).

18 de enero de 2010

Namibia

Sin renos, roscos monárquicos ni paisajes nevados, uno se despista y pasa de un año a otro prácticamente sin darse cuenta. Pero como más vale tarde que nunca daos todos por felicitados y deseados un feliz año. Besos y abrazos se repartirán a la primera oportunidad.

Antes de llegar, la idea que teníamos de Namibia era la de una Alemania africana o de una África germana, dispuesta en un gran desierto; ordenadamente dispuesta, claro. Y no andábamos muy lejos.

En general y a excepción de otras zonas más alejadas del circuito namibio habitual como Kaokoveld o el Kalahari, a este país le falta el "exotismo antropológico" de otras regiones del continente. No sabemos si es que hay mucho blanco o poco negro, si estos últimos están muy occidentalizados o los que no lo están tanto viven alejados de las zonas turísticas. Lo que sí sabemos es que Namibia es otro país despoblado: dos millones de habitantes en más de 825.000km2. Hay tan poco tráfico fuera de las ciudades, que cuando dos coches se cruzan los conductores se saludan.